Gastronomía de Asturias

En Asturias se come entre el mar y la montaña,: tiene un Cantábrico que entrega pixín, marisco y oricios, y unos puertos de alta montaña donde el ganado pace suelto y la leche se vuelve queso dentro de una cueva. En medio, la manzana: la que se prensa en el llagar y se escancia con el brazo en alto. Es una despensa de tierra húmeda y verde, hecha para días de niebla y mesas largas, donde una sola ración suele dar para dos y aún sobra para repetir.

Platos

Fabada asturiana
Cachopo
Tortos.

Fabada asturiana. El plato que Asturias enseña al mundo, y el que más paciencia pide. Fabes "de la Granja" —grandes, blancas, mantecosas— cocidas a fuego lento con el compango: chorizo, morcilla, lacón y panceta, servido aparte para que cada uno se sirva a su gusto. La faba llegó de América en el siglo XVI y encontró aquí su tierra; la palabra "fabada", en cambio, no aparece por escrito hasta 1880, en una intervención del Congreso de los Diputados, y poco después en el diario gijonés El Comercio, en 1884. Ninguna de las dos traía la receta: ya se daba por sabida. El secreto de las abuelas para que la faba no se rompa es "asustarla", cortar el hervor con un chorro de agua fría de vez en cuando. Nunca se remueve con cuchara: se menea la cazuela.

Pote asturiano. El hermano de monte de la fabada, y conviene no confundirlos. Aquí la protagonista es la berza, acompañada de patata, fabes y el mismo compango de cerdo, todo cocido junto en el pote de hierro. Es comida de aldea y de invierno, la que se colgaba sobre el fuego del lar y aguantaba la jornada en el campo. Donde la fabada es fiesta, el pote es el día a día que sostiene la casa.

Cachopo. Dos filetes de ternera asturiana que abrazan jamón y queso, empanados y fritos hasta quedar dorados por fuera y fundidos por dentro. Lo conocía la burguesía asturiana ya a comienzos del siglo XX —aparece en un recetario de 1938 como "filete a la asturiana"—, pero su prestigio llegó a finales de los cincuenta en los restaurantes de Oviedo y Grado. El nombre lo dice todo: "cachopo" es el tronco seco y hueco del árbol, igual que estos dos filetes huecos y rellenos. Se pide para compartir, aunque hoy haya quien se atreva con uno entero.

Tortos de maíz. La torta humilde que se volvió delicia de sidrería. Maíz molido, agua y sal, una bolita aplastada y frita en aceite muy caliente hasta que sufla e hincha irregular. Nació de la necesidad, en una tierra de montaña donde el trigo no cuajaba pero el maíz de América sí, y durante siglos fue pan de pobres y de matanza. Hoy llega a la mesa coronado de huevo y picadillo de chorizo, o de queso de Cabrales. Hay que comerlo recién hecho: si se enfría, se vuelve gomoso y pierde la gracia.

Bollos preñaos. Un pan que esconde un chorizo dentro, sencillo y perfecto. Es el alimento de las romerías asturianas, el que se lleva en la mochila al campo. En Oviedo es el menú oficial del Martes de Campo, la fiesta de La Balesquida, cuando media ciudad sube al Campo San Francisco a comérselo con sidra. Y en La Peruyal, en el concejo de Parres, tiene fiesta propia desde 1949: La Fiesta del Bollu. Se parte con las manos, nunca con cuchillo, y sabe el doble si es al aire libre.

Pitu de caleya. El pollo de aldea que no se parece en nada al del supermercado. Criado suelto por los caminos —la "caleya"—, alimentado de grano y hierba, tarda meses en hacerse y su carne sale firme, oscura y con sabor de verdad. Se guisa despacio, casi siempre con su propia salsa y a veces con un chorro de sidra. Es de esos sabores que recuerdan a cómo sabían las cosas antes.

Pixín. Así llama Asturias al rape, y lo trata como a un rey. Carne blanca, prieta y sin apenas espina, que aguanta cualquier preparación: frito a la sidrería, en salsa, con arroz o en una caldereta marinera. La cabeza, fea como pocas, esconde uno de los caldos más sabrosos del Cantábrico. Prueba de que en Asturias el mar tira tanto como la montaña.

Verdinas con marisco. La alubia más fina de Asturias, pequeña y de un verde pálido, típica de la zona de Llanes. Se guisa suave, sin compango que la tape, y se casa con el mar: almejas, andaricas o un poco de langosta. Es el plato de cuchara elegante de la región, el que demuestra que aquí la legumbre también sabe vestirse de fiesta.

Postres

Tarta de manzana.
Frixuelos, postre típico de Asturias.
Arroz con leche, postre típico de España.

Arroz con leche. Se come en toda España, pero en Asturias se borda. La diferencia está en la cocción, larga y sin prisa, removiendo hasta que el arroz queda envuelto en una crema espesa. El remate es marca de la casa: una capa de azúcar quemada por encima hasta formar un caramelo crujiente que cruje al romperlo con la cuchara. Es el postre que cierra cualquier comida que se precie en una sidrería.

Tarta de manzana. En la tierra de la manzana, el postre cae por su propio peso. La buena se hace con reineta, la variedad de pulpa ácida y firme que aquí se cultiva desde siempre y que aguanta el horno sin deshacerse. Base crujiente, manzana en láminas finas y un brillo de mermelada por encima. Sencilla y honrada, como la fruta que la sostiene.

Frixuelos. El postre de sartén que anuncia el Carnaval. Una masa fina de harina, huevo y leche, cuajada en la sartén hasta quedar casi transparente, que se espolvorea con azúcar y se enrolla. Pariente cercano de la filloa gallega, pero con apellido propio: el frixuelo es asturiano y se come sobre todo en los días de antroxu y en la fiesta de les comadres. En el suroccidente, tierra de vaqueiros, existe una variedad muy distinta: los frixuelos vaqueiros, en los que la masa se vierte en espiral sobre abundante aceite, del centro hacia fuera, hasta salir fritos y crujientes, más cerca de una porra que de un crepe. Caliente, recién hecho y de uno en uno, que nunca se queda en uno solo.

Dulces

Carbayones, dulce típico de Asturias.
Casadielles, dulce típico de Asturias.
Marañuelas, dulce típico de Asturias.

Carbayones. El dulce con el que Oviedo se presenta al mundo. Un hojaldre relleno de almendra y yema, cubierto de glaseado brillante, que nació en la confitería Camilo de Blas para la primera Feria Internacional de Muestras de Asturias, celebrada en Gijón en 1924. El nombre rinde homenaje al "carbayu", el roble centenario de la calle Uría que era símbolo de la ciudad, y que es también el apodo de los propios ovetenses. Pocos dulces cuentan tan bien de dónde vienen.

Casadielles. Empanadillas dulces que saben a casa de abuela. Masa fina rellena de nuez molida con azúcar y un golpe de anís, fritas y rebozadas en azúcar. Son postre de sartén, como los frixuelos, y salen sobre todo en Carnaval, aunque quien las conoce no espera tanto. El relleno es lo que las distingue: nuez de verdad, machacada, no crema industrial.

Moscovitas. Una pasta finísima de almendra marcona bañada en chocolate, crujiente y delicada. Nacieron en la confitería Rialto de Oviedo en los años veinte y se siguen elaborando una a una, con una receta que la familia guarda celosamente. Son el souvenir dulce más codiciado del Principado, de esos que se compran por cajas para llevar fuera y desaparecen antes de llegar.

Marañuelas. La galleta de las villas marineras. Masa de harina, huevo, mantequilla y azúcar, trenzada o enroscada a mano antes de hornear, típica de Candás y Luanco. Se hacían para Semana Santa y se regalaban como muestra de cariño. Doradas, quebradizas y con sabor a mantequilla de la buena, son el dulce sencillo que nunca falla con un café.

Bebidas

Sidra natural, bebída típica de Asturias, España.

Sidra natural. El emblema líquido de Asturias y mucho más que una bebida. Zumo de manzana fermentado, sin azúcar añadido, hecho con variedades autóctonas que solo sirven para esto. Es la única sidra del mundo que se escancia: se vierte desde lo alto, con el brazo en alto, para que rompa contra el borde del vaso y "espalme". El gesto tiene una razón práctica, no de adorno: ese golpe la oxigena y le despierta el sabor, por eso se bebe el culín de un trago y recién echado. En 2024 la UNESCO declaró la cultura sidrera asturiana Patrimonio Cultural Inmaterial de la Humanidad.

Sidra espumosa. La versión de gala, para celebraciones. Una segunda fermentación le aporta una burbuja fina y elegante, al estilo del champán pero con manzana asturiana. No necesita escanciado y planta cara a cualquier espumoso en una mesa de fiesta.

Sidra de hielo. La rareza más refinada del llagar. Se obtiene concentrando el mosto por congelación, reproduciendo lo que harían las heladas en la pomarada, y da un líquido dorado, denso y muy dulce. Se sirve en copa pequeña, como aperitivo o para acompañar quesos y postres. La cara golosa de la manzana asturiana.

Aguardiente de sidra. El destilado que remata la comida. De la sidra se saca un orujo de manzana que, envejecido en barrica, gana color y redondez. Es bebida de sobremesa larga, de las que se sirven cuando ya nadie tiene prisa por levantarse de la mesa.

La despensa de Andalucía

Queso de Cabrales — En las cuevas de caliza de los Picos de Europa pasa algo que no puede reproducirse en ningún laboratorio. El queso entra blanco y sale veteado de azul, y nadie inocula nada: el hongo Penicillium vive en el aire de la cueva desde antes de que el primer pastor metiera allí su queso, y hace su trabajo solo. A 90% de humedad y entre 8 y 12 grados, durante dos a cuatro meses, las familias queseras voltean y limpian cada pieza a mano. La denominación no protege una receta, protege una geología. Cada último domingo de agosto, en Arenas de Cabrales, el mejor queso del certamen se subasta por cifras que rozan lo imposible: una pieza llegó a venderse por 36.000 euros.

Ternera Asturiana — En los puertos de montaña, el ganado pace suelto buena parte del año. De ahí salen las dos razas autóctonas, la Asturiana de los Valles y la de la Montaña, que dan una carne roja, tierna y jugosa, criada con leche materna y hierba. Es la base del cachopo de verdad y de los mejores guisos de la región. Carne de pasto y de paisaje, con el sabor de la montaña verde detrás.

Marisco del Cantábrico — La costa asturiana es brava y fría, y eso se nota en el plato. Oricios (erizos de mar) que se abren en invierno, andaricas, percebes arrancados de la roca a golpe de ola, quisquilla, bugre. Producto de acantilado, de los que piden poco más que agua de mar hirviendo y respeto. El otro paraíso de Asturias, el que mira al norte.

Manzana de sidra — Más de quinientas variedades, de las que solo unas decenas valen para la sidra. Ernestina, Raxao, Xuanina, Regona… nombres que solo se oyen aquí. En primavera la pomarada florece y es un espectáculo; en otoño llega la "pañada", la recogida, y la manzana entra al llagar para convertirse en la bebida que define a todo un pueblo. Sin esta fruta, Asturias no se entiende.

Denominaciones de Origen e Indicaciones Geográficas Protegidas

Si quieres llevarte el sabor de Asturias a casa, fíjate en estos nombres protegidos:

Cabrales DOP — El más famoso de los quesos azules de España. Leche cruda de vaca, o mezcla de vaca, oveja y cabra, madurada en cuevas naturales de los Picos de Europa. Protegido desde 1981, fue el primer queso asturiano en lograr denominación.

Gamonéu DOP — Queso de los concejos de Cangas de Onís y Onís, ligeramente azulado y con un punto ahumado. Tiene dos variedades: el del Puerto, hecho en verano en las brañas de montaña, y el del Valle, de las zonas bajas. Regusto persistente a avellana.

Afuega'l Pitu DOP — El queso más pastoso de Asturias, fresco o curado, de forma troncocónica. Su nombre asturiano significa "ahoga el pitu (la garganta)", por lo astringente que resulta al tragarlo. De los más antiguos del Principado.

Queso Casín DOP — Uno de los quesos más viejos de España, de pasta amasada y trabajada a mano una y otra vez, lo que le da un sabor fuerte y picante. Elaborado con leche cruda de vaca en la zona de Caso.

Queso Los Beyos IGP — Pequeño, cilíndrico y de corteza fina, elaborado en el desfiladero de Los Beyos con leche de vaca, oveja o cabra (nunca mezcladas). Sencillo, rotundo y muy ligado a su valle.

Sidra de Asturias DOP — Ampara la sidra elaborada con manzana asturiana de las variedades autorizadas, en sus tres modalidades: natural, natural filtrada y espumosa. Denominación desde 2002.

Faba Asturiana IGP — La fabe "de la Granja", grande, blanca y mantecosa, base de la fabada. La IGP fija su tamaño y características para que solo la auténtica lleve el sello.

Ternera Asturiana IGP — Carne de las dos razas autóctonas, Asturiana de los Valles y Asturiana de la Montaña, criadas con leche materna y pastos naturales. Tierna, jugosa y baja en grasa.

Chosco de Tineo IGP — Embutido del concejo de Tineo hecho con lomo y lengua de cerdo adobados con pimentón y ajo, embutidos en tripa y ahumados. Pieza recia de la matanza.

Miel de Asturias IGP — Miel de los montes asturianos, en especial la de flores silvestres y la de brezo, oscura e intensa. Reconocida por su calidad y su vínculo con el paisaje.

¿Qué significan los sellos de calidad?

DO (Denominación de Origen) — Un sello que garantiza que el producto es especial por su origen: el terruño, el clima y el saber hacer local se unen para dar algo que no puede replicarse en otro sitio. Cuando ves una Sidra de Asturias, sabes que estás bebiendo la esencia de esa tierra de manzanos.

DOP (Denominación de Origen Protegida) — La versión blindada por la ley europea. No solo certifica el origen, sino que protege el producto frente a imitaciones en toda la Unión Europea. Todo el proceso —materia prima y elaboración— ocurre en la zona. El Cabrales DOP, por ejemplo, nace, se cría y madura en sus cuevas, y en ningún otro lugar.

IGP (Indicación Geográfica Protegida) — El primo cercano de la DOP, algo más flexible: el producto tiene una conexión real con su lugar de origen, pero no todas sus fases de producción tienen que ocurrir allí. La Ternera Asturiana es IGP: vincula la carne al territorio y a sus razas autóctonas, garantizando calidad y procedencia.

Créditos fotográficos:
Foto: "Fabada en cazuela de barro" por Juan J. Martínez. Licencia CC BY-SA 2.0.
Foto: "Cachopo con pimientos" por César. Licencia CC BY-SA 2.0.
Foto: "Tortos asturianos" por Benitoypepe. Licencia CC BY-SA 4.0.
Foto: "Tarta de manzana" por Manuel Flury. Licencia CC BY 2.5.
Foto: "Frixuelos" por Luis Lafuente Agudín (Amasuela). Licencia CC BY-SA 4.0.
Foto: "Arroz con leche" por Eli123seo. Licencia CC BY-SA 4.0.
Foto: "Carbayones" por Tamorlan. Licencia CC BY 3.0.
Foto: "Casadielles, dulce asturiano de sartén relleno de nuez" por Luis Lafuente Agudín (Amasuela). Licencia CC BY 4.0.