Semana Santa de Toledo

Semana Santa de Toledo: la ciudad que estrecha el paso
Miércoles Santo, de noche, en la plaza de Santo Domingo el Real.
Un tambor destemplado abre la marcha. Detrás suena una campana que viaja en el cortejo en nombre de las dominicas: ellas siguen el recorrido rezando desde la clausura.
Doce penitentes llevan al Cristo Redentor por los cobertizos, esos tramos de calle cubiertos por las casas que la cruzan por arriba.
Al volver a la plaza, el cortejo canta el Miserere.
Toledo es una ciudad estrecha. Su Semana Santa lleva siglos haciéndose a esa medida.
Una semana a la medida de sus calles
En Toledo las procesiones se oyen antes de verse. Las horquillas de los costaleros golpean el canto rodado en cada parada, y ese golpe seco, una y otra vez, es el sonido de la semana. Lo demás lo ponen las velas y los faroles bajo los cobertizos.
El casco histórico obliga, y las cofradías han aprendido a pasar por él.
El Martes Santo, el Cristo del Amor llega al cobertizo de Santo Domingo el Real y no cabe: la cruz es demasiado grande. Los costaleros bajan la imagen de las andas y la llevan a hombros hasta salir al otro lado.
El Miércoles Santo, los veintiocho cargadores del Cristo de la Humildad salen de San Juan de los Reyes de rodillas. El cancel interior del monasterio es tan bajo que el paso solo cruza así, a la salida y a la entrada.
La Hermandad de la Misericordia sube a sus imágenes desde Santa Leocadia hacia la plaza de Padilla por unas escaleras angostas, el tramo más difícil de su recorrido. La Expiración procesiona sobre unas andas muy estrechas, hechas para las calles más cerradas.
Y en la madrugada del Viernes Santo, el Cristo de la Vega regresa a su basílica bajando la Cava por una pasarela en zigzag, con sus andas de dos cuerpos y cuatro faroles: ochocientos kilos camino abajo.
Quien quiera verlo con calma tiene que buscar dónde dormir en Toledo y quedarse en el casco: aquí lo mejor pasa de noche.
La cofradía que enterraba a los ajusticiados
La Antigua, Ilustre y Real Cofradía de la Santa Caridad sale cada Martes Santo con hábito negro, capuz, una cruz verde sobre el brazo izquierdo y faroles de vara. La acompaña un tambor desafinado.
Según la tradición, la fundó Alfonso VI en la toma de Toledo para socorrer a los heridos y acompañar a los condenados a muerte. Durante siglos dio sepultura a los caídos, a los ahogados en el Tajo y a los ajusticiados. Se la tiene por la cofradía más antigua de Toledo, y quizá de España.
Su Cristo de la Misericordia y Soledad de los Pobres, una talla de finales del siglo XIII, procede de la capilla del cementerio que la cofradía tenía en el Pradito de la Caridad, el actual Paseo del Carmen. Allí sigue bajando cada Martes Santo a rezar por los que enterró. Antes, en Zocodover, se detiene ante el Cristo de la Sangre y reza un responso por los ajusticiados en la plaza.
Entre sus cofrades figuró el Greco.
Su sitio en la ciudad se ve también en junio: en el Corpus Christi de Toledo desfila «entre capas», entre los sacerdotes y lo más cerca del Santísimo, y su mayordomo lleva una pala, recuerdo de los enterramientos que la cofradía hacía por caridad.
Y de ella viene un dicho que en Toledo aún se oye: cuando muere un cofrade, se cubre el féretro con el Paño de la Caridad. De ahí el «¡no te ampara ni el paño de la caridad!».
La Caridad no es la única huella antigua de la semana. El Viernes Santo sale la Hermandad de Caballeros y Damas Mozárabes con el Lignum Crucis, bajo un palio azul con la cruz de Alfonso VI. Sus ordenanzas se protocolizaron en 1513, y la condición de mozárabe se hereda por sangre, por línea de padre y de madre. Ese mismo día, una escuadra de armados da guardia al Cristo yacente: veintisiete armaduras forjadas en Tolosa en 1686 para la armería del Conde de Fuensalida.
Del Viernes de Dolores a la Alegría
Viernes de Dolores. Abre la Soledad, con más de seiscientas mujeres de luto riguroso. La Virgen lleva este día un manto de terciopelo negro liso; el Viernes Santo lo cambiará por uno bordado en oro.
Sábado de Pasión. El Nazareno del Arrabal, un Cristo maniatado del siglo XVIII, se encuentra con la Virgen de los Dolores en la Puerta de Bisagra: el Santo Encuentro.
Domingo de Ramos. La Borriquita sale rodeada de niños vestidos de hebreos, con palmas y ramos de olivo, que cantan «¡Hosanna!» y reparten caramelos.
Lunes Santo. El Cristo Nazareno Cautivo y el Cristo de la Esperanza. En la de la Esperanza manda el silencio: solo lo rompen el motete de los seminaristas a la salida, el rezo del Vía Crucis y las horquillas sobre el empedrado.
Martes Santo. El Cristo del Amor reza las Siete Palabras ante seis conventos y el Palacio Arzobispal. Sale la Caridad. Y el Cristo de los Ángeles abandona el convento de las Gaytanas tumbado, a hombros de sus penitentes: ya en la calle, al redoble de los tambores, la cruz se eleva grado a grado sobre la carroza.
Miércoles Santo. El Cristo de la Humildad, la procesión más «andaluza» de Toledo, con carracas, cornetas y tambores; las monjas de San Antonio lo reciben desde el patio y le cantan. Por la noche, el Cristo Redentor y su Miserere.
Jueves Santo. La Virgen del Amparo, de la cofradía que fundaron en 1952 los obreros de la Fábrica de Armas. Su carroza se construyó en los talleres de la propia fábrica.
Madrugada del Viernes Santo. El Cristo de la Vega recorre la ciudad y, al pasar por Santo Domingo el Real, los caballeros del Cristo Redentor salen al pórtico con su imagen para cantarle el Miserere. Después sale la Expiración, la procesión del Silencio: un Cristo de madera sin policromar, rezando el Vía Crucis.
Viernes Santo. El día más lleno: los mozárabes con el Lignum Crucis, la Misericordia, el Cristo de la Fe del Calvario con mujeres de mantilla española, el Descendimiento y el Santo Entierro con la Soledad y los armados.
Madrugada del Sábado Santo. El Cristo de la Buena Muerte, con un Vía Crucis de catorce estaciones y una cruz guía iluminada que dice: «Oye la voz que te advierte que todo es ilusión menos la muerte».
Domingo de Resurrección. El Encuentro con la Virgen de la Alegría, una talla del siglo XVII que representa a María encinta. Al reunirse con su Hijo resucitado, le quitan el manto negro y aparece otro blanco, bordado.
Lo que el visitante no sabe
Las procesiones pasan por delante de los obradores de clausura. Varios conventos del recorrido venden sus dulces: las gaitanitas de las Gaytanas, las torrijas conventuales de San Antonio, las castañitas de mazapán de Santo Domingo el Antiguo, y los abanicos de anís y limón de Santa Isabel de los Reyes.
El Cristo de la Vega es el de la leyenda de Zorrilla. Su imagen inspiró «A buen juez mejor testigo». La que procesiona es una copia fiel de la gótica, quemada en la Guerra de la Independencia; la cabeza original se guarda en el convento de San Antonio de Padua. Durante los siete viernes siguientes al Viernes Santo se celebran en su basílica los «Reviernes».
Al Nazareno del Arrabal le falta una oreja. Se descubrió al restaurarlo: la perdió por un disparo durante la Guerra Civil.
En 1937 solo salió una hermandad. Fue la de la Expiración, la única que recorrió Toledo en plena Guerra Civil.
Bécquer ya escribió sobre estos pasos. En una de sus crónicas de 1869 menciona el grupo del Descendimiento, el de José de Arimatea y Nicodemo sobre las escaleras.
Prepara tu visita
- Cuándo. Del viernes 19 (Viernes de Dolores) al domingo 28 de marzo de 2027 (Resurrección). Hay al menos una procesión cada día.
- Programa. Lo enlazaremos aquí en cuanto la Junta de Cofradías lo presente.
- Sello. Fiesta de Interés Turístico Internacional desde 2014.
- Sillas. La Junta de Cofradías alquila sillas para ver las procesiones; se anuncian en su web.
- 2027, Año Jubilar. La Catedral Primada celebra su Año Jubilar del 25 de octubre de 2026 al 27 de octubre de 2027, por el VIII Centenario del inicio de su construcción. La Semana Santa de 2027 cae en pleno jubileo, con peregrinos llegando de todas partes: conviene reservar pronto.
- Cómo llegar. En tren Avant directo desde Madrid Puerta de Atocha-Almudena Grandes. La estación de Toledo está en el Paseo de la Rosa, bajo el casco histórico, con autobuses y taxis hasta arriba.
- Dónde dormir. Las procesiones grandes son de noche y de madrugada, así que lo cómodo es dormir en la ciudad. Puedes buscar alojamiento en Toledo para Semana Santa.
- Qué comer. Repasa la gastronomía de Castilla-La Mancha antes de ir.
Créditos fotográficos:
Fotos 1, 2, 4 y 6: “Procesión del Cristo Redentor - Toledo, España - 2010”, “Procesión del Cristo de la Humildad - Toledo, España - 2010”, “Viernes Santo - Toledo, España - g - 2010” y “Procesión de las Palmas - Toledo, España - 2010” por Francisco Javier Martín Fernández, vía Flickr. Licencia CC BY 2.0.
Foto 3: “El Greco - Retrato de un hombre - WGA10554” por El Greco. Dominio público.
Foto 5: “S santa toledo” por Txematoledo. Dominio público.