Semana Santa de Cáceres: el Cristo que no se podía mirar

Medianoche entre el Miércoles y el Jueves Santo, en la plaza de Santa María.

Se abre la puerta de la Concatedral.

Salen los hermanos con hábito de monje benedictino, ceñido con esparto, y guantes negros. Detrás viene un crucificado del siglo XIV, oscuro, con el cuerpo quebrado y la cabeza caída sobre el hombro derecho.

Suena un timbal destemplado. Solo eso.

Es el Cristo Negro, y durante siglos los cacereños creyeron que quien lo mirara caería muerto.

Hermano encapuchado con hábito negro junto al Cristo Negro en su procesión de medianoche en la Semana Santa de Cáceres

El Cristo que no se podía mirar

Su nombre oficial es Santo Crucifijo de Santa María de Jesús. Es una talla gótica de autor desconocido, del siglo XIV, y vivió siglos en el convento de las jerónimas de Santa María de Jesús, junto a la iglesia de Santa María.

Cuando el convento desapareció, el crucificado pasó a la capilla de los Blázquez, dentro de la propia Concatedral. Allí sigue.

La villa le atribuía milagros y lo sacaba en rogativas contra plagas, sequías y guerras. Al verlo pasar, la gente se arrodillaba con los ojos clavados en el suelo.

De ese respeto nació la leyenda: tocarlo, o simplemente mirarlo, traía la muerte.

Quien se acercaba a él lo hacía con guantes negros. Y como ni así se fiaba nadie, se llegó a pagar a pobres de la villa, con buen dinero, para que lo limpiaran entre rezos.

Se cuenta además que, cuando se ajusticiaba en la plaza de Santa María, el Cristo asomaba a la puerta de la iglesia, y que lo último que veía el reo desde el patíbulo era esa figura retorcida. Algunos, dicen, pedían morir sin venda para tenerlo delante.

La medianoche del Miércoles Santo

La hermandad que lo acompaña se deshizo hacia 1880 y el crucificado pasó un siglo sin salir a la calle.

En 1985 un grupo de cofrades pidió permiso al obispo para refundarla. El obispo puso condiciones: el Cristo iría inclinado sobre las andas, sin clavarle nada, y si amenazaba lluvia se quedaría dentro.

Antes de volver a bendecirlo, lo bajaron de su capilla con el obispo delante. Por si acaso.

Desde entonces cada Miércoles Santo, pasada la medianoche, cruza el Arco de la Estrella y recorre los adarves con el timbal marcando el paso. Los estatutos de la hermandad le impiden salir del recinto amurallado, así que su procesión entera es la muralla.

Es la noche que más gente reúne en la ciudad monumental. Si vas a venir para verlo, conviene buscar dónde dormir en Cáceres con tiempo.

El Cristo Negro, crucificado gótico del siglo XIV, en la Concatedral de Santa María de Cáceres
Nuestra Señora del Buen Fin y Nazaret, de la cofradía del Cristo de las Batallas, en la Semana Santa de Cáceres

Lo que el visitante no sabe

El Cristo Negro tiene la madera anaranjada. En la restauración de 2002 apareció una madera ligera, blanda y de tono anaranjado bajo varias capas de repinte en pardo oscuro. Lo que se ve de noche es esa pátina de siglos.

Sus dedos son más jóvenes que él. Sobresalen de la cruz y se han roto más de una vez al subirlo y bajarlo de las andas. Hay dedos tallados hacia 1700 y otros rehechos deprisa en 1987.

Si amenaza lluvia, no sale. Es una de las condiciones que puso el obispo en 1985, y se mantiene.

En Cáceres, en general, no se aplaude. Lo pide el decálogo de las cofradías: silencio al paso, no cruzar la procesión y el móvil en silencio. Solo se toleran aplausos con alguna cofradía de costal. Si dudas, haz lo que hagan los de alrededor.

Hay cuatro imágenes del siglo XIV en la calle. Además del Cristo Negro procesionan el Cristo de las Indulgencias, el Cristo del Humilladero y Jesús de la Expiración de la Arguijuela.

Una semana entre adarves

El orden lo fija cada año la Unión de Cofradías. Este es el esqueleto que se repite en sus guías oficiales.

Sábado de Pasión. Abre la semana.

El jueves antes del Domingo de Ramos. Antes de que salgan las cofradías, la Pasión Viviente convierte la ciudad monumental en escenario: más de doscientos vecinos, entre actores, bailarines y figurantes, representan los últimos días de Cristo por calles y plazas del casco antiguo. Se hace desde 2018.

Domingo de Ramos. Bendición de palmas en la plaza de San Juan y la Entrada de Jesús en Jerusalén camino de los adarves.

Martes Santo. De noche, el Cristo del Amparo, un nazareno de 1671, baja desde su ermita al son del timbal destemplado. A lo largo del camino se proclama el Sermón de las Siete Palabras.

El Resucitado y la Virgen de la Alegría se encuentran en la Plaza Mayor de Cáceres el Domingo de Resurrección

Miércoles Santo. Pasada la medianoche, el Cristo Negro.

Jueves Santo. La Vera Cruz saca cinco pasos. Al volver a la plaza de San Mateo se reza ante los cinco la oración de la Pasión y Muerte.

Madrugada del Viernes. Jesús Nazareno, tallado por Tomás de la Huerta en 1609, sale de Santiago con el Cristo de las Indulgencias y el resto de su cortejo. Se va de noche y vuelve con el día.

Viernes Santo. Jesús de la Expiración de la Arguijuela, de finales del XIV, va saludando a otras cofradías por el camino, sube la calle Clavellinas, la cuesta de los hermanos de carga, y cierra con la ceremonia de la Expiración en San Mateo. Al terminar los Santos Oficios, Descendimiento en la misma plaza. Después, el Santo Entierro: el Cristo Yacente del siglo XVI y la Soledad, con tambor destemplado.

Sábado Santo. La cofradía del Cristo de las Batallas saca a Nuestra Señora del Buen Fin y Nazaret desde Santa María, por los adarves, hasta el Palacio Episcopal.

Domingo de Resurrección. El Resucitado y la Virgen de la Alegría se encuentran en la Plaza Mayor.

Prepara tu visita

Soldados romanos conducen a Jesús por una calle de piedra durante la Pasión Viviente de Cáceres
  • Cuándo. Del 20 al 28 de marzo de 2027, del Sábado de Pasión al Domingo de Resurrección. El Cristo Negro sale en la noche del miércoles 24 al jueves 25.
  • Programa. Lo publicaremos aquí en cuanto la Unión de Cofradías lo haga oficial.
  • Dónde dormir. El casco monumental es el escenario de casi todo: dormir dentro o cerca te permite ir y volver a pie de madrugada. Busca alojamiento en Cáceres para Semana Santa.
  • Cómo llegar. En tren, Renfe une Madrid y Badajoz con Cáceres en trenes de larga y media distancia. La estación de autobuses está junto a la de tren, con líneas a Madrid, Sevilla, Salamanca, Mérida y Badajoz. En coche, desde Madrid por la A-5 y la A-58, que sale a la altura de Trujillo; de norte a sur, por la A-66. El aeropuerto más cercano es el de Badajoz, a unos 90 km.
  • Qué comer. La cocina de la tierra está en nuestra hoja de gastronomía de Extremadura.
  • Para entenderla antes. La Semana Santa de Cáceres tiene su propio lugar que la explica: el Centro de Divulgación de la Semana Santa cacereña, en la cripta de la iglesia de San Francisco Javier, también llamada de la Preciosa Sangre, en la Cuesta de la Compañía. Pasar por él antes de las procesiones ayuda a entender lo que luego desfila por la calle.

Créditos fotográficos:
Foto 1: “Cristo Negro Cáceres” por Sergio C. vía Flickr. Dominio público.

Foto 2: “Santo Crucifijo de Santa María de Jesús, Concatedral de Cáceres” por José Luis Filpo Cabana. Licencia CC BY-SA 4.0.
Foto 3: “Buen fin y Nazaret” por Sergio C. vía Flickr. Dominio público.
Foto 4: “Encuentro Resucitado CC” por Sergy017. Licencia CC BY-SA 4.0. Modificada.
Foto 5: “Cáceres Pasión Viviente 2018” por Fjramosr98. Licencia CC BY-SA 4.0.